La personalidad se construye a partir de la identidad y, cuando las personalidades colisionan, la identidad se amplifica. Fiel a la esencia de Dolce&Gabbana, las campañas exploran la química de la conexión humana: las pasiones que surgen y las emociones que fluyen cuando distintas personalidades se encuentran, interactúan y se fusionan.




Los estudios de Steven Meisel sobre el lenguaje corporal se presentan enmarcados por las colecciones Otoño/Invierno 2026 de la Maison. En el caso de la mujer, la fuerza del carácter se ve potenciada por los códigos de Dolce&Gabbana: un lenguaje propio que toma forma a través de Sicilia, el negro, el encaje, la sastrería, la sensualidad y la devoción, todo ello animado por la sinceridad y la pasión.
En el caso del hombre, esta identidad se expresa a través del retrato estilizado que Meisel hace de la masculinidad contemporánea. Aquí, el ADN de Dolce&Gabbana se traslada al presente a través de la sastrería, el knitwear, el denim y la sensualidad mediterránea, manteniéndose arraigado en los gestos y actitudes de la vida contemporánea. Entre los protagonistas se encuentra San, Global Ambassador de Dolce&Gabbana y miembro del grupo surcoreano ATEEZ.




Las campañas son independientes, pero complementarias. Esto se debe a que la carga emocional generada por la diferencia, la afinidad y la atracción —especialmente a través del diálogo cambiante entre feminidad y masculinidad— ha impulsado durante mucho tiempo el imaginario de moda de la Maison.
La personalidad y el punto de vista son elementos centrales tanto en la historia de Dolce & Gabbana como en su relación creativa con Steven Meisel. Desde Otoño/Invierno 1989, la fotografía de Meisel ha sido fundamental para definir el lenguaje visual de la Maison, dando una forma perdurable a su sensualidad, glamour y carácter.




El resultado de esta temporada es un par de campañas que intensifican la expresión de las colecciones de las que surgen. Reafirman la identidad como principio rector no solo de la temporada, sino también de Dolce&Gabbana como Maison. Independiente desde sus inicios, la firma se mantiene fiel a sí misma al continuar refinando, expandiendo y experimentando con los códigos, actitudes y personalidades que hacen que su identidad sea inconfundible.


