Desde la exploración de la identidad y la cotidianidad hasta reflexiones sobre el arrepentimiento, la valentía y la no conformidad, las presentaciones de C’emadier, The Nylon Club, Andrés Pajón y SAÁG demostraron cómo la moda latinoamericana continúa evolucionando hacia discursos cada vez más autorales y conceptuales.



C’emadier y la construcción de una belleza desde la autenticidad
La firma colombiana C’emadier presentó Outcasters, una colección inspirada en la estética de los años noventa que profundizó en conceptos como la individualidad, la imperfección y la libertad personal.
La marca, fundada por Lina Corredor, llevó a la pasarela piezas atravesadas por estampados ilustrados a mano y un fuerte trabajo artesanal sobre cuero, manteniendo la esencia artística que ha caracterizado su universo visual desde sus inicios.
Más allá de la propuesta estética, Outcasters funcionó como una reflexión sobre la autenticidad y la importancia de habitar la identidad propia sin restricciones sociales. Siluetas relajadas, contrastes de texturas y superficies expresivas construyeron una colección que dialogó constantemente entre arte, moda y narrativa contemporánea.



The Nylon Club convirtió el arrepentimiento en una declaración estética
Con una de las propuestas más introspectivas de la edición, The Nylon Club presentó La vida que sí fue, una colección desarrollada alrededor de la melancolía, las decisiones no tomadas y el miedo al “qué hubiera pasado si…”.
La marca utilizó la ropa como una extensión emocional de ese concepto. Transparencias, mezclas de textiles inesperadas y estampados audaces dieron forma a una colección profundamente vulnerable, pero al mismo tiempo desafiante.
La narrativa detrás de la propuesta nació desde una experiencia personal de su fundadora, quien transformó el vértigo de abandonar una vida estable en una exploración estética sobre la valentía de elegir caminos inciertos. Bajo el lema “I don’t like what if”, The Nylon Club presentó una colección donde vestir se convirtió en un acto emocional y consciente.



Andrés Pajón llevó la sofisticación hacia la vida cotidiana
En su primera participación en Bogotá Fashion Week, Andrés Pajón presentó Fall Winter 26, una colección que representó un nuevo capítulo para la firma al trasladar su lenguaje de sofisticación hacia escenarios más cotidianos.
La propuesta exploró la versatilidad de una mujer contemporánea capaz de transitar naturalmente entre distintos espacios y momentos del día. Desde reuniones laborales hasta encuentros íntimos, las prendas fueron concebidas como piezas funcionales que acompañaban la vida real sin perder el carácter elegante de la marca.
La colección también marcó una evolución dentro del universo creativo de Pajón, redefiniendo los códigos tradicionales de la firma mediante una visión donde la sofisticación convivió con practicidad, movimiento y adaptabilidad.



SAÁG exploró la transformación a través de la estructura y el movimiento
Por su parte, SAÁG presentó .punto aparte, una colección construida alrededor de la transición, el cambio y la redefinición creativa.
La marca, dirigida por Santiago Cortés, continuó desarrollando su enfoque interdisciplinario entre diseño, imagen y dirección creativa, apostando por una estética depurada donde las siluetas deconstruidas y las tensiones textiles adquirieron protagonismo.
A través de volúmenes contenidos y estructuras precisas, .punto aparte propuso una reflexión sobre el cuerpo, el movimiento y la transformación personal. La colección también representó una nueva etapa dentro de la evolución de SAÁG, consolidando una identidad visual coherente con el panorama actual del diseño independiente latinoamericano.


