En el marco de Pinta Lima, el Museo de Arte de Lima (MALI) llevó adelante una selección curatorial de obras presentadas en la feria para su incorporación a la colección. Institución de referencia de la región, el MALI resguarda y estudia un acervo que recorre desde el arte precolombino hasta las prácticas contemporáneas, consolidándose como un actor central en la construcción de narrativas sobre el arte peruano y latinoamericano.
En esta edición, fueron seleccionados Manto torrencial (2026) de Verovcha, Sabiduría ancestral (Lhahanyaj) (2026) de Mariela Segundo (Special Project, Remota)), y Sasachacuy warmi (dificultades de mujer) (2025) de Gaudencia Yupari Quispe (Herlitzka & Co. / Henrique Faria).

La Fundación Pinta acompañó este proceso mediante un aporte de financiamiento que fue igualado por el museo, consolidando un modelo de colaboración que articula sinergia financiera y visión curatorial.
La práctica de Verovcha (mueve galería) se centra en el cuerpo como un territorio poroso, donde los límites entre forma y entorno se desdibujan. A través de un lenguaje que articula pintura, textil y bordado —en diálogo con saberes vinculados al telar andino—, su trabajo explora la materialidad como espacio de memoria y encuerpamiento, abriendo la experiencia hacia dimensiones que exceden lo humano.
La obra de Mariela Segundo (Remota galería) se inscribe en una práctica profundamente ligada al territorio, la transmisión de saberes y el trabajo colectivo. Artista wichí y tejedora nacida en Santa María, Salta, su recorrido vital estuvo marcado por el desplazamiento de su comunidad tras la inundación del río Pilcomayo en 2018, experiencia que atraviesa su producción y su vínculo con el monte chaqueño. Aprendió a tejer observando a su madre y a su abuela, y desde entonces el tejido forma parte de su vida cotidiana, de la economía familiar y de una red comunitaria sostenida entre mujeres artesanas.
Por su parte, Gaudencia Yupari Quispe (Herlitzka & Co. / Henrique Faria) desarrolla su obra a partir de la tradición textil andina, trasladada y reconfigurada en el contexto migrante de Lima. En sus piezas, incorpora complejos motivos y colores vivos que representan cerros, flores y plantas del mundo andino, organizados en franjas horizontales. En sus trabajos más recientes, evoca escenas idílicas de la vida en Sarhua, así como episodios de su juventud y de su primera maternidad, articulando memoria, territorio e identidad desde una mirada íntima y colectiva.

A través de esta iniciativa, no solo se fortalece el acervo del MALI, sino que también se proyecta la obra de estos artistas más allá del contexto ferial, integrando sus prácticas a una colección pública y promoviendo el desarrollo del ecosistema artístico latinoamericano desde una perspectiva sostenible y colaborativa.
En esta misma línea de trabajo conjunto, se concretó además la donación de materiales por parte de Faber-Castell al departamento de educación del museo, una contribución que acompaña y potencia sus actividades pedagógicas, reafirmando el compromiso de Pinta y sus aliados con el desarrollo integral del campo artístico.
Pinta es una plataforma líder en la promoción del arte de América Latina, reconocida por reunir a artistas, galerías, curadores, coleccionistas y público a través de sus ferias y programas internacionales. Entre sus principales iniciativas se encuentran Pinta Miami, Pinta BAphoto y Pinta Lima, junto con el formato Art Week, desarrollado en distintas ciudades de la región.


