Hay industrias donde abrirse paso todavía implica desafiar estructuras históricas profundamente arraigadas. Para Heiddy Canelo, liderar dentro del sector minero no solo significó construir una empresa desde cero, sino también demostrar que el liderazgo femenino puede transformar la manera en que se entiende la industria en el Perú.
Ingeniera de sistemas, ingeniera de minas y especializada en relaciones comunitarias, Heiddy representa a una nueva generación de mujeres que están redefiniendo espacios tradicionalmente liderados por hombres desde la preparación, la visión estratégica y la perseverancia.
Al frente de Perú Conchuela, su enfoque conecta minería, sostenibilidad, territorio y comunidad como pilares fundamentales del crecimiento empresarial. Más allá de la extracción de recursos, su propuesta busca construir una relación mucho más consciente entre industria, identidad y desarrollo social.

Construir una empresa desde cero dentro de una industria desafiante
Uno de los puntos centrales de su historia ha sido el esfuerzo detrás de crear una compañía minera sin respaldo previo dentro de un entorno altamente competitivo y tradicional.
“Crear una empresa minera desde cero, sin apoyo alguno, fue uno de los mayores retos de mi camino.”
Para Heiddy, el proceso implicó enfrentar barreras estructurales y demostrar constantemente sus capacidades dentro de una industria donde el liderazgo femenino todavía continúa siendo minoritario.
“Tuve que duplicar mis esfuerzos en cada etapa de mi vida laboral para llegar a ser CEO en una industria liderada históricamente por hombres.”
Sin embargo, lejos de construir un discurso centrado únicamente en la dificultad, su visión se enfoca en la transformación y en abrir nuevas posibilidades para futuras generaciones de mujeres dentro del sector minero.
Minería, sostenibilidad y comunidad
Dentro de Perú Conchuela, la sostenibilidad ocupa un rol central. La empresa trabaja con conchuela marina, un recurso natural formado hace millones de años y utilizado en distintos sectores vinculados a construcción, arquitectura y desarrollo industrial.
“Trabajamos con un producto de más de 11 millones de años que permanece 100% natural.”
Su mirada busca alejarse de una minería desconectada del entorno para apostar por una relación mucho más integrada con el territorio y las comunidades.
En esa línea, Heiddy también resalta que el verdadero impacto empresarial no se limita únicamente al crecimiento económico, sino a la capacidad de generar oportunidades reales en las zonas donde opera la empresa.
“El mayor logro no siempre es económico; también es dejar educación, trabajo y crecimiento en las comunidades.”

Una nueva generación de mujeres dentro de la minería peruana
Más allá de dirigir una compañía, Heiddy Canelo forma parte de una generación que está cambiando la narrativa alrededor de la mujer minera en Latinoamérica.
Su experiencia refleja cómo las nuevas líderes del sector comienzan a ocupar espacios estratégicos desde la gestión, la innovación y la toma de decisiones, ampliando el rol femenino mucho más allá del trabajo operativo tradicional.
“La mujer minera ya no solo trabaja para una empresa: hoy también dirige, lidera y transforma la industria.”
Desde su experiencia, el futuro de la minería peruana no depende únicamente de la productividad, sino también de la capacidad de construir industrias más sostenibles, humanas y conectadas con el desarrollo colectivo.


