Frente a este nuevo escenario, la información y el acceso a la salud reproductiva cobran un papel fundamental. Conversamos con la Dra. Paola Sevilla, Gerente Médica de Woman’s Health para Organon® Latinoamérica, sobre los desafíos, avances y mitos que rodean la fertilidad después de los 35 años y la importancia de tomar decisiones informadas sin dejarse llevar por los prejuicios sociales.

Durante muchos años se habló de los 35 años como una especie de «fecha límite» para la maternidad. ¿Qué tan vigente sigue siendo esa idea desde el punto de vista médico y qué mitos es importante derribar actualmente?
Durante mucho tiempo se creyó que las mujeres mayores de 35 años ya no podían ser madres; sin embargo, hoy vivimos una realidad que demuestra lo contrario. Si bien es cierto que la fertilidad disminuye de manera natural con la edad debido a la reducción en la cantidad y calidad de la reserva ovárica, esto no significa que una mujer no pueda lograr un embarazo después de esa etapa.
De hecho, en América Latina los embarazos en mujeres de entre 35 y 44 años han aumentado de forma sostenida durante la última década1, reflejando una realidad social distinta en la que muchas mujeres deciden ser madres cuando alcanzan una mayor estabilidad personal y profesional.
Uno de los principales mitos que debemos derribar es que cumplir 35 años no representa un límite definitivo para la maternidad. Mantener esta idea puede generar miedo, desinformación o hacer que muchas mujeres crean que ya no tienen opciones, cuando hoy existen herramientas médicas que permiten evaluar la fertilidad y acompañar una planificación reproductiva informada.
Otro mito es pensar que la edad, por sí sola, determina el éxito o el riesgo de un embarazo. La evidencia muestra que también influyen factores como el estado de salud previo, las enfermedades preexistentes y el acompañamiento médico durante la gestación,2 por lo que cada caso debe evaluarse de manera individual.
Cada vez más mujeres deciden priorizar su desarrollo profesional, académico o personal antes de convertirse en madres. ¿Cómo ha cambiado este fenómeno el abordaje de la fertilidad dentro de la medicina?
La medicina reproductiva ha evolucionado para responder a una realidad que también ha cambiado. Hoy sabemos que muchas mujeres postergan la maternidad para alcanzar metas académicas, consolidar su desarrollo profesional, lograr estabilidad financiera o sentirse emocionalmente preparadas para formar una familia3.
Este cambio ha impulsado un enfoque mucho más preventivo, donde el objetivo ya no es únicamente atender la infertilidad cuando aparece, sino brindar información oportuna sobre fertilidad, promover evaluaciones tempranas y acercar alternativas que permitan a las mujeres ejercer su derecho a decidir cuándo desean ser madres de manera informada.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta una mujer que decide buscar un embarazo después de los 35 años y qué factores, además de la edad, pueden influir en su fertilidad?
El principal desafío biológico es que la reserva ovárica disminuye con el paso del tiempo, reduciendo tanto la cantidad como la calidad de los óvulos disponibles.4 Sin embargo, la fertilidad no depende únicamente de la edad. Factores como enfermedades previas, condiciones metabólicas, el estilo de vida y la salud reproductiva de la pareja también influyen de manera importante.
Además, la infertilidad es una condición mucho más frecuente de lo que suele pensarse: actualmente afecta a 1 de cada 6 personas en el mundo, lo que evidencia la necesidad de abordarla como un tema prioritario de salud y no como un tabú.
La preservación de óvulos se menciona cada vez con mayor frecuencia. ¿Quiénes deberían considerar esta alternativa y qué aspectos es importante conocer antes de tomar esa decisión?
La preservación de óvulos puede ser una alternativa para mujeres que desean postergar la maternidad por razones personales, profesionales o médicas. Consiste en la extracción, congelación y almacenamiento de los ovocitos para preservar su potencial reproductivo, manteniendo las características biológicas de la edad en que fueron obtenidos.6
Es importante entender que esta técnica no representa una garantía de embarazo futuro, sino una herramienta que amplía las posibilidades reproductivas. La decisión debe tomarse siempre de la mano de un especialista y con información clara sobre sus beneficios, limitaciones y el momento más adecuado para realizar el procedimiento.

Más allá de los avances médicos, muchas mujeres siguen enfrentando presiones sociales sobre el momento «correcto» para ser madres. ¿Qué impacto tienen estos prejuicios en la salud emocional y reproductiva de las pacientes?
Los prejuicios continúan teniendo un impacto profundo en la salud emocional de muchas mujeres. En ocasiones sienten que deben elegir entre desarrollar su carrera profesional o formar una familia, cuando en realidad ambas decisiones deberían ser compatibles.
Sabemos además que las barreras sociales, económicas y culturales influyen directamente en las decisiones reproductivas. En México, por ejemplo, el 21% de las personas experimenta la llamada «brecha del deseo», es decir, tiene menos hijos de los que realmente quisiera, debido a distintos obstáculos que limitan sus proyectos de vida.
Por eso es fundamental eliminar los estigmas alrededor de la maternidad tardía y promover conversaciones basadas en evidencia, empatía y respeto por las decisiones de cada mujer.
En América Latina todavía existen grandes diferencias en el acceso a tratamientos y asesoría especializada en fertilidad. ¿Cuáles son los principales retos que enfrenta la región para democratizar este tipo de atención?
Uno de los principales desafíos es ampliar el acceso tanto a la educación como a la atención especializada en fertilidad. Aunque las mujeres retrasan cada vez más la maternidad, todavía existe desinformación sobre cómo la edad puede influir en la fertilidad y cuáles son las alternativas disponibles para planificar su proyecto de vida reproductiva.
Desde Organon creemos que también es fundamental derribar mitos en torno a la fertilidad y dejar de considerar la infertilidad como un tema del que no se habla. El objetivo es reconocerla como una condición de salud que puede abordarse con apoyo médico adecuado, acercando educación de calidad y soluciones innovadoras que acompañen las decisiones y necesidades de cada mujer.
¿Qué papel juega la educación sobre fertilidad en las decisiones reproductivas? ¿Considera que hoy las mujeres reciben suficiente información para planificar su maternidad de manera consciente e informada?
La educación es fundamental para que las mujeres puedan tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva. Aunque hoy existe más información disponible, todavía persisten mitos y conceptos erróneos sobre la fertilidad y cómo esta puede cambiar con el paso de los años, lo que puede retrasar la búsqueda de asesoría médica especializada.
Además, existe un importante desconocimiento sobre la fertilidad desde edades tempranas. La educación sexual tradicionalmente se ha enfocado en la prevención de embarazos no planificados y en la anticoncepción, aspectos sin duda esenciales, pero muchas veces deja de lado información clave sobre la fisiología de la fertilidad a lo largo de la vida.
En un contexto en el que observamos una tendencia creciente a postergar la maternidad y por lo tanto, mayores desafíos relacionados con la fertilidad, es fundamental incorporar este tema de manera temprana en los programas de educación sexual, para que las personas puedan tomar decisiones reproductivas informadas y alineadas con sus proyectos de vida.
En Organon reconocemos que el acceso oportuno a información basada en evidencia permite que la fertilidad deje de verse como un límite biológico inamovible y se convierta en una decisión consciente y planificada. Ese debe ser uno de los principales objetivos de los sistemas de salud y de todos los actores involucrados en la salud femenina.
Mirando hacia los próximos años, ¿qué avances científicos o innovaciones podrían transformar la manera en que entendemos la fertilidad y ampliar las posibilidades para quienes desean postergar la maternidad?
En la actualidad ya contamos con avances muy importantes en medicina reproductiva que están transformando la manera en que entendemos la fertilidad. La preservación de óvulos es uno de los ejemplos más relevantes, porque permite conservar el potencial reproductivo de una mujer mediante el congelamiento de sus ovocitos.8
Desde Organon trabajamos para ampliar las opciones terapéuticas y de atención en salud femenina, contribuyendo a que más mujeres puedan tomar decisiones informadas sobre su fertilidad, maternidad y bienestar integral; sin embargo, la verdadera innovación no dependerá únicamente de la tecnología. También será indispensable ampliar el acceso a la educación médica, al diagnóstico oportuno y a tratamientos seguros y eficientes.
Cuando combinamos ciencia, información y acceso, ayudamos a que cada vez más mujeres puedan decidir libremente cuándo convertirse en madres, respetando sus propios proyectos de vida y sus tiempos biológicos.


